Medicamentos de Alto Riesgo
- Admin
- hace 15 horas
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Algunos fármacos, cuando se usan de forma incorrecta, pueden causar eventos adversos graves, incluso con pequeños errores de dosis, dilución, horario, vía de administración o monitoreo. Con los medicamentos de alto riesgo, el error mínimo puede producir un daño grave.
Insulinas, anticoagulantes, opioides, electrolitos concentrados e hipnosedantes requieren una gestión farmacéutica rigurosa por su estrecho margen de seguridad y por el impacto clínico que puede tener una dosis incorrecta, una concentración mal interpretada o una administración inadecuada. Además, hay que considerar el error por confusión o por lectura errónea.
En estos medicamentos, el farmacéutico debe fortalecer procesos de doble verificación, etiquetado claro, almacenamiento diferenciado, validación de dosis, conciliación medicamentosa, educación al equipo asistencial y seguimiento del paciente.
El uso de capuchones de identificación es clave para la seguridad del paciente porque actúan como una alerta visual inmediata que previene errores de medicación. Facilitan el reconocimiento rápido de fármacos LASA (nombres o envases parecidos) y de Alto Riesgo, además de proteger al personal sanitario de cortes cuando rompe el cabezal de las ampollas de vidrio.
Por ejemplo, el Cloruro de Potasio es medicación de ALTO RIESGO, y además puede confundirse con otras ampollas. En la figura 1 vemos el ejemplo
figura 1

Entre las consultorías expertas que trabajan en Seguridad del Paciente, Consulfarma ofrece una propuesta que permite minimizar los errores en la administración de los medicamentos: el "Capuchón de Identificación de Ampollas®”, un dispositivo creado y patentado por la consultora, que segrega e identifica medicamentos LASA y ALTO RIESGO.
Ahora sí se puede detectar la diferencia (figura 2):
figura 2

En la farmacia hospitalaria es muy común tener en stock medicamentos LASA y de Alto Riesgo: Midazolam, Bloqueantes Neuromusculares, Fentanilo, Adrenalina, Noradrenalina, Morfina, Labetalol, que pueden confundirse. Por eso es importante detectarlos en cuanto son recibidos por la farmacia. Y en ese momento aplicar los procedimientos necesarios para evitar la confusión.
Seguridad en la cadena de frío: El capuchón permite identificar medicamentos sensibles que deben conservarse en heladeras sin necesidad de retirar la ampolla de su envase primario.
Hay que anticipar el riesgo antes de que ocurra el evento. Y acá es cuando la prevención farmacéutica salva vidas.














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